Oratoria Judicial
Narración · Unidad 5.1
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5.1
Unidad V

ESTRATEGIAS PARA LA
CONDUCCIÓN DE AUDIENCIAS

La oralidad configura una oportunidad para una mejor discusión de los temas de interés para el proceso.

Conducción de audiencias

Un primer elemento que debe tener en cuenta el juez o la jueza, en lo que respecta a la conducción de audiencias orales, tiene que ver con la convicción de que la oralidad configura una oportunidad para una mejor discusión de los temas de interés para el proceso y para que la autoridad judicial, además de aproximarse de mejor manera a esa discusión, comunique de forma más efectiva sus decisiones (véase, unidad III). La oralidad nunca debe considerarse una carga o un obstáculo para que el juez o la jueza ejerza adecuadamente sus funciones.

Desde esa perspectiva, resulta esencial que el funcionario y la funcionaria judicial consideren y determinen cuál es su papel y su posición en el contexto de la audiencia oral. Es decir, no son parte de la discusión, lo que atiende a la imparcialidad y objetividad con que las autoridades judiciales deben abordar cualquier aspecto del proceso (incluida la dinámica de las audiencias orales), sino que actúan en función de la dirección del debate, una dirección que igualmente debe reflejar una posición imparcial, garantizando una participación equitativa (con igualdad de armas) para las partes en contienda, todo lo cual incide en la efectiva garantía del derecho de defensa y del debido proceso.

Esa dirección atribuye a la autoridad judicial un poder de disciplina (véase, artículo 358 del Código Procesal Penal) en cuanto se constituye en garante de la eficacia del proceso y, en particular, de la específica diligencia a llevarse a cabo, pero también es garante de los derechos de las partes en el proceso y garante de que su propia actuación refleje siempre la concreción de los valores de independencia, imparcialidad y objetividad que deben caracterizar a la función jurisdiccional.

Por consiguiente, no solo es legalmente admisible, sino que es legítimo e incluso necesario que la autoridad judicial esté conferida del poder de disciplina para dirigir adecuadamente la discusión entre partes y para asegurar el orden y el eficaz desarrollo de las diligencias procesales.

En ese marco, la conducción de audiencias orales por parte de las autoridades judiciales hace necesario, previo al desarrollo de la diligencia, una adecuada preparación. Esta preparación tiene que ver con algunas cuestiones específicas:

Preparación previa a la audiencia

Preparación de la audiencia

Selecciona cada elemento para ampliar la información.

Conocer el caso

Conocer el caso

Identificar el objeto central del proceso y el estado actual del trámite.

Conocer el objeto de la audiencia

Conocer el objeto de la audiencia

Identificar el objeto de la audiencia convocada y los puntos que podrían ser discutidos y que ameritarían una decisión.

Disponibilidad para la audiencia

Disponibilidad para la audiencia

Con el apoyo del equipo de auxiliares judiciales, cerciorarse de que todo esté disponible para la audiencia.

Determinar el orden del desarrollo de la audiencia

Determinar el orden del desarrollo

Resulta útil determinar el orden que corresponderá a la audiencia convocada.

Reflexionar sobre elementos complejos

Reflexionar sobre elementos complejos

En la medida de lo posible, reflexionar sobre elementos complejos que podrían suscitarse en la audiencia.

Conocer el caso: identificar el objeto central del proceso y el estado actual del trámite. Tomarse el tiempo para leer las actuaciones y elaborar un resumen de los elementos más relevantes.

Conocer el objeto de la audiencia: identificar el objeto de la audiencia convocada y los puntos que podrían ser discutidos y que ameritarían una decisión. Tomarse el tiempo para la lectura de las actuaciones y elaborar un resumen de aquello que será discutido en la audiencia.

Con el apoyo del equipo de auxiliares judiciales, cerciorarse de que todo esté disponible para la audiencia: asegurarse de la oportuna notificación a las partes y demás personas que intervendrán, la disponibilidad del espacio físico y de los otros aspectos necesarios, incluida seguridad y tecnología.

Determinar el orden del desarrollo de la audiencia: si bien la autoridad judicial conoce el proceso y sus distintas etapas, resulta útil determinar el orden que corresponderá a la audiencia convocada. Si es posible, elaborar un guión o una guía lo más detallada posible acerca del orden de la audiencia y sus incidencias.

En la medida de lo posible, reflexionar sobre elementos complejos que podrían suscitarse en la audiencia: si bien no siempre podrá ser posible, en cuanto la autoridad judicial pueda anticiparse a temas complejos, reflexionar sobre teorías y doctrinas que lo abordan.

La idea de la preparación no tiene por objeto anticipar una decisión sobre los temas que serán tratados en la audiencia, sino que se dirige a proveer a la autoridad judicial los insumos y recursos que puedan coadyuvar a la mejor dirección de la audiencia y a la adecuada solución de los asuntos que eventualmente sean sometidos a su consideración en dicho acto procesal.

En lo que concierne al desarrollo de la audiencia, en sintonía con los preparativos antes mencionados, resulta esencial que la autoridad judicial atienda y siga el orden establecido legalmente y, en su defecto, aquel que considere apropiado para asegurar la efectividad del acto procesal.

En términos generales, sin perjuicio de las particularidades de las audiencias que puedan celebrarse en cada etapa procesal, el orden a seguir y que la autoridad judicial debe atender, sería el siguiente (véase, artículos 20, 21 y 23 del Reglamento Interior de Juzgados y Tribunales Penales):

Desarrollo de la audiencia

Orden de la audiencia

Secuencia que la autoridad judicial debe atender en el desarrollo del acto procesal.

Saludo y ubicación

1 · Saludo y ubicación

Saludo y ubicación de lugar y tiempo en que se desarrolla la audiencia.

Verificación de la comparecencia

2 · Comparecencia

Verificación de la comparecencia de las personas convocadas.

Explicación del objeto

3 · Explicación del objeto

Explicación general, en términos sencillos, del objeto de la audiencia.

Reglas y advertencias

4 · Reglas y advertencias

Reglas y advertencias a las personas convocadas y al público asistente.

Desarrollo

5 · Desarrollo

Desarrollo: intervención de las partes, sus abogadas y abogados, recepción de prueba, alegatos y demás particularidades de la audiencia.

Resolución

6 · Resolución

Resolución por parte de la autoridad judicial de los asuntos que correspondan a la audiencia.

Comunicaciones y cierre

7 · Comunicaciones y cierre

Comunicaciones adicionales (notificaciones y convocatoria a próxima audiencia) y cierre.

En lo que atañe propiamente a la dirección de la discusión y la intervención de la autoridad judicial en el desarrollo de la audiencia, pueden mencionarse algunos aspectos de importancia para ser tomados en cuenta por la jueza o el juez:

Dirección de la discusión

Aspectos de la dirección

Selecciona cada aspecto para ampliar la información.

Atención

Atención

La dirección de la discusión y la resolución de asuntos de interés para el proceso exige de la autoridad judicial una atención permanente.

Respeto

Respeto

La autoridad del juez y de la jueza exige primordialmente guardar el debido respeto a quienes intervienen en la audiencia.

Ponderación y mesura

Ponderación y mesura

Cualquier decisión que se asuma en el desarrollo de la audiencia debe ponderar las consecuencias para la diligencia y para el proceso.

Orden

Orden

Resulta esencial mantener el orden en la dirección del debate y en la intervención de las partes.

Manejo de las emociones

Manejo de las emociones

La autoridad judicial debe evitar que sus emociones puedan afectar su posición objetiva y neutral.

Atención: la dirección de la discusión y la resolución de asuntos de interés para el proceso exige de la autoridad judicial una atención permanente de lo que se suscite en la audiencia.

Respeto: la autoridad del juez y de la jueza exige primordialmente guardar el debido respeto a quienes intervienen en la audiencia, garantizando también el respeto entre los comparecientes y haciéndose respetar por la investidura que ostenta.

Ponderación y mesura: cualquier decisión que se asuma en el desarrollo de la audiencia debe ponderar las consecuencias para la diligencia y para el proceso. El poder de disciplina debe ejercerse con moderación, buscando siempre garantizar el equilibrio en la discusión entre partes.

Orden: resulta esencial mantener el orden. Esto incluye el orden en la dirección del debate, el orden en la intervención de las partes y las otras personas comparecientes, y el orden del público asistente.

Manejo de las emociones: la autoridad judicial debe evitar que sus emociones puedan afectar su posición objetiva y neutral. Sin importar qué acontezca o la forma como se le intente sorprender, el juez o la jueza debe asegurar, en lo posible, la eficacia del acto procesal.

Síntesis: Conducción de Audiencias

Continuar: Unidad 5.2